La implementación de la TDA constituye una importante oportunidad para la apropiación de recursos, conocimientos e innovación nacional. Parte de los conocimientos serán adquiridos a través de la capacitación (nuevas carreras y cursos) de los trabajadores, generando así productos con valor agregado y abriendo la Industria Nacional al mercado externo.

Los procesos de investigación en materia de software implican aumentos en el nivel de actividad del sector involucrado en dichos procesos productivos. El área de desarrollo de software es muy requerida en la era de la digitalización actual, abriéndose para Argentina la posibilidad de exportar este saber.

En esta línea de ideas, el estado nacional plantea, en una primera etapa, agrupar a las empresas nacionales que están catalogadas como potenciales proveedoras. Las mismas,  se conformarán por familias de productos que demanda SATVD-T, con el objetivo de definir aspectos técnicos, capacitar personal y realizar actividades de I+D, detectando el proceso productivo que hace falta nacionalizar en cada cadena de producción.

Luego, en una segunda etapa, se plantea la formación de polos productivos con empresas capaces de generar en el país los productos que en la actualidad se importan. Estos serán ubicados en zonas estratégicas, con beneficios impositivos y con la capacidad de desarrollar el territorio en el que se ubicarán. Asimismo, contarán con su propio centro de capacitación e investigación.